31 de enero de 2011

Hoy casi 24 horas después de la ceremonia de entrega de premios, aún sigo pellizcándome para ver si es un sueño, aunque miro a mi derecha y veo la preciosa estatuilla de bronce que me recuerda que si, en efecto es una realidad y que muchos años de trabajo, han acabado dando su recompensa. En estos momentos me acuerdo de mucha gente, de mi familia, de mis amigos, y como no, de mis clientes. Esas personas anónimas que un buen día me llamaron por teléfono, entraron en mi estudio, visitaron algún stand ferial o me enviaron un e-mail pidiendo información para fotografiarles. A muchos no pude convencerlos y se decantaron por otros profesionales, aún así, siempre me merecerán mi respeto porque de los fracasos se aprende mucho más que de los éxitos, y me han motivado a seguir intentando mejorar. A todos aquellos que SI confiaron en mi para, en la mayoría de los casos, plasmar los momentos más bonitos de sus vidas, quiero darles las gracias.

Antes que a nadie, quiero agradecer muy sinceramente a mi empleada Laia (Aysha cuando trabaja) su ayuda en este trabajo, aportando como nadie la fantasía con sus elementos de ilustración. Un ejemplo de una colaboración estrecha, aportando lo mejor de cada uno de nosotros, con el fin de conseguir una imágen de impacto, después de retoques, horas, más retoques, ajustes, cambios…
Juntos hemos pasado momentos buenos y malos, hemos compartido música, de esa que a pocos nos gusta, y también sesiones de fotos donde nos divertimos mucho, y aunque nuestros caminos laborales han seguido direcciones distintas, he de decir que la aprecio (Aunque ella no lo crea, lo digo de verdad )

También quiero hacer una mención especial a Elián, la chica que sale en la fotografía ganadora. Un claro ejemplo del trabajo constante bien hecho. Vino para contratarme el día de su boda y tras gustarle mucho sus fotografías, surgió un reportaje tipo book a ella sola, del cual, salió la fotografía. Encima, a ella y a su marido les encanta la fotografía, la cual practican siempre que pueden.

Ahora, su familia estará orgullosa de ella, visitará salas de exposiciones por toda España, se verá en las mejores revistas de fotografía y cuando sea un poco más mayor y tenga algún hijo, le dirá con orgullo… » ¿Sabes hijo mio? esta señora que está aquí en este libro de fotografía, es tu mamá cuando era joven, y todo pasó porque un señor fotógrafo, el mismo que nos hizo las fotos de la boda y que se llamaba José Luis, ganó un premio muy importante» . Eso no tiene precio…

Por último, quiero hacer una mención a una clienta mia, joven, la cual no ha podido verme ganador de un premio por las cosas crueles e injustas que pasan en la vida, pero que estoy seguro que desde allí arriba me ha dado fuerzas y suerte y que ahora mismo, seguro que se alegra mucho de mi éxito. A ti también, como no… te dedico este premio, Muchas gracias.

 

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